Los parques infantiles son un elemento básico de comunidades, parques y escuelas de todo el mundo, ya que ofrecen a niños y familias un espacio para reunirse y divertirse al aire libre. A los niños les encanta jugar en los parques infantiles, donde pueden columpiarse, deslizarse, trepar y fantasear a sus anchas. El recreo puede ser el mejor momento del día para los niños de su comunidad.
Los parques infantiles son una diversión sin fin, y también ofrecen experiencias que ayudan a los niños a crecer de forma significativa. Dada la gran cantidad de tiempo que los niños dedican a actividades sedentarias, los parques infantiles ofrecen una oportunidad crucial para el juego físico y el desarrollo. Es posible que los niños no comprendan la importancia del juego para su desarrollo; lo único que saben es que jugar es estimulante.
Los beneficios del juego para los niños
Los niños ganan mucho jugando, a través de deslizante y balanceándose a crear sus propios mundos de fantasía. El juego es algo natural para los niños: es pura diversión. El juego imaginativo, en el que los niños crean mundos imaginarios, es crucial para mejorar sus capacidades cognitivas y lingüísticas. Pero el juego tiene muchos más beneficios, aparte de la posibilidad de que los niños se entretengan.
Investigaciones recientes han respaldado la importancia del juego para los niños, citando muchos beneficios en el desarrollo físico, cognitivo y emocional. Estas son las principales razones por las que jugar al aire libre es tan bueno para los niños:
1. Desarrollo de habilidades motrices
El juego desarrolla la motricidad gruesa y fina del niño, un conjunto esencial de capacidades que aumenta su fuerza física y le ayuda a desenvolverse en el mundo. La motricidad gruesa utiliza grupos musculares más grandes para saltar, trepar y balancearse. La motricidad fina refuerza la conexión entre el cerebro y los ojos, las manos, los pies y las extremidades. Los niños necesitan estas habilidades para practicar deportes y actividades cotidianas.
El juego intencionado desarrolla la destreza y ayuda a los niños a descubrir cómo mover el cuerpo para realizar acciones concretas. Un estudio reveló que las habilidades motoras de los niños pequeños mejoraban significativamente cuando realizaron los mismos movimientos orientados a objetivosComo caminar sobre una barra de equilibrio, llevar palos y saltar. Los parques infantiles al aire libre fomentan todas estas actividades y plantean retos que ayudan a los niños a aprender a controlar sus movimientos en el espacio que les rodea.
2. Mejora de las habilidades sociales
Interactuar con otros niños a través del juego es una forma excelente de desarrollar habilidades sociales fundamentales. El juego en grupos de edades mixtas en los parques infantiles también mejora las habilidades comunicativas, ya que los niños aprenden interactuando con compañeros de diferentes edades. Desarrollar estas habilidades ayuda a los niños a empatizar, colaborar y liderar con confianza.
El juego mejora las habilidades sociales del niño como:
- Escuchar
- Comprensión
- Comprender las señales sociales
- Resolución de conflictos
Al desenvolverse en situaciones en las que tienen que compartir o turnarse, los niños aprenden a seguir las normas y a tratarse con amabilidad. Es fundamental que los niños aprendan hábitos sociales saludables desde pequeños. Una buena socialización permite a los niños hacer amigos, ir bien en la escuela y desarrollar mejor sus habilidades sociales más adelante.
3. Estilo de vida activo
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), 19,3% de niños estadounidenses de 2 a 19 años están gordos. Muchos factores contribuyen a la obesidad infantil, entre ellos el sedentarismo. La actividad física es vital para la salud del niño y es vinculados a prestaciones como la mejora de la salud cardiovascular, el estado de ánimo, el sueño y la reducción del riesgo de diabetes de tipo 2.
La actividad es esencial para el desarrollo infantil. La Organización Mundial de la Salud (OMS) sugiere que los niños de 1 a 4 años necesitan al menos tres horas de actividad todos los días, e incluso los lactantes deben ser activos con la mayor frecuencia posible. Además, los CDC recomienda una hora de actividad diario para niños de 6 a 17 años.
4. Mejora de la función cognitiva
El juego también beneficia al cerebro. Los juegos y actividades del parque infantil, como sortear un muro de cuerdas o mantener el equilibrio sobre un rodillo de troncos, fomentan habilidades esenciales para resolver problemas. Mientras juegan, los niños juzgan distancias, cuentan, construyen y encuentran soluciones a retos reales e imaginarios. Ya sea subiendo a lo alto de un muro de cuerdas o haciendo equilibrios sobre un rodillo de troncos, el juego en el patio enseña a resolver problemas y a tener un pensamiento crítico.
Psychology Today señala que el juego también puede influir en el rendimiento académico. El juego crea nuevas conexiones neuronales en el cerebro, mejorando la memoria, el pensamiento y el aprendizaje del niño. Las pausas cortas para jugar durante el día pueden ayudar a los niños a volver a concentrarse cuando regresan a clase, aumentando su capacidad de autorregulación y absorción de la información.
5. Aumento de la creatividad
La creatividad sin límites es una de las maravillas de la infancia. Para los niños más pequeños, de entre 3 y 4 años, los juegos de patio son esenciales para fomentar el trabajo en equipo y la cooperación. La imaginación de un niño no tiene límites y crea mundos e historias de la nada. Si alguna vez has visto a un niño fingir que un tobogán era un portal a otro mundo o saltar entre las rocas porque el suelo era de lava, comprenderás la creatividad que pueden inspirar los parques infantiles.
En el patio de recreo, los niños son libres de crear sus propios juegos y roles, ampliando sus mentes a través de la exploración. Uno de los beneficios más significativos del patio de recreo es el juego libre. El juego libre es uno de los tipos de juego sin estructura, pautas ni reglas. Mediante el juego libre no estructurado, los niños se autodirigen y toman la iniciativa sobre cómo emplear su tiempo. La libertad creativa ayuda a los niños a pensar con originalidad y les abre nuevas posibilidades de juego.
6. Reducción del estrés
El estrés forma parte de la vida cotidiana tanto de niños como de adultos. Hay varias cuestiones que pueden causar estrés a los niños, como los problemas con los amigos, las notas y el acoso escolar. Los niños se llevan el estrés del colegio a casa y viceversa, y necesitan formas sanas de afrontarlo.
Asociación Americana de Psicología (APA) recomienda practicar una actividad físicapasar tiempo al aire libre y divertirse es una de las mejores estrategias de gestión del estrés para los niños, y todo ello puede hacerse en parques infantiles al aire libre. Los niños deben realizar la cantidad de actividad física recomendada para su edad y tener libertad para jugar de la forma que más les guste. Incluso pasar 20 minutos al aire libre puede reducir las hormonas del estrésAsí que el patio de recreo es un gran lugar para estar.
Por qué los niños adoran los parques infantiles
Los parques infantiles ofrecen beneficios sociales, emocionales y físicos, al tiempo que resultan divertidos para los niños y sus familias. Los parques infantiles también son cruciales para el desarrollo social, ya que ofrecen a los niños la oportunidad de establecer relaciones y habilidades de colaboración. Jugando, los niños gastan su energía, desarrollan su creatividad y ponen en práctica importantes habilidades para la vida. El aumento de la autoestima, el pensamiento crítico y la imaginación son sólo algunos de los beneficios que aportan los parques infantiles.
He aquí algunas razones por las que a los niños les encantan los parques infantiles:
1. Los parques infantiles fomentan el juego imaginativo
Los parques infantiles al aire libre se presentan en todo tipo de estilos y temas, con una gran variedad de estructuras y elementos que despiertan la imaginación de los niños. El entorno del parque infantil está libre de tramas, personajes e historias impuestas. En su lugar, los niños pueden ser y hacer lo que quieran, así que se animan a explorar nuevas situaciones y disfrutan de total libertad creativa.
Los niños no necesitan mucho para usar su imaginación. Un simple tobogán tubular puede ser el lanzamiento de un cohete a otro planeta. Pero los parques temáticos son una excelente plataforma de lanzamiento para la imaginación de los niños. Ya sea un barco pirata trepador o un castillo levadizo saltarín, los elementos temáticos pueden proporcionar un espacio totalmente nuevo para que los niños creen nuevos mundos y posibilidades.
2. Los niños aprovechan su energía
Uno de los mayores beneficios del juego y el recreo es que los niños tienen la oportunidad de hacer ejercicio y mantenerse activos. Para los niños más pequeños, el juego al aire libre es esencial para gastar el exceso de energía y mejorar la concentración en el aprendizaje. Los niños suelen pasar horas sentados en el colegio, haciendo actividades extraescolares e incluso en casa. Sobre todo cuando son pequeños, toda esa energía acumulada tiene que ir a alguna parte. Uno de los mejores desahogos para gastar la energía reprimida es el recreo o jugar en el patio.
Muchos niños podrían pasarse horas en el parque infantil, pasando de un equipo a otro sin aburrirse nunca. Jugar es una forma de disfrutar del subidón de la actividad física e incluso de mejorar la concentración. Si a los niños les cuesta estarse quietos o terminar las tareas escolares, puede que necesiten emplear su energía física para columpiarse o trepar en el parque infantil.
3. Los parques infantiles permiten a los niños correr riesgos
Asumir riesgos en un entorno controlado y protegido puede ayudar a los niños a crecer de muchas maneras. El juego de riesgo es como un experimento que ayuda a los niños a identificar sus límites y a ir más allá de lo que creían que podían ir. A muchos niños aventureros les encanta el riesgo, y el patio de recreo les ofrece un entorno seguro para asumir riesgos controlados.
Los juegos en el parque infantil deben estar siempre supervisados, pero los niños también necesitan libertad para correr riesgos calculados. Elementos como las vigas de equilibrio y las tirolinas enseñan a los niños a determinar qué les resulta cómodo y agradable y a ser valientes. Los niños que temen un elemento del parque infantil pueden utilizar el método de ensayo y error para aprender a mover el cuerpo y ser más resistentes.
4. A los niños les encanta la independencia
El patio de recreo ofrece un entorno en el que los niños pueden decidir cómo pasar el tiempo. Aunque siempre debe haber un adulto supervisando el juego, en su mayor parte, el juego no estructurado permite a los niños pasar el tiempo de forma independiente.
Ya sea jugando en grupo o disfrutando de un rato a solas, cada niño determina lo que hace. En un parque infantil, los niños deciden en qué equipo juegan. Inventan juegos e historias, eligen lo que pasa y cómo responden. Un mayor nivel de independencia en el patio de recreo enseña a los niños responsabilidad y les ayuda a aprender que sus acciones tienen consecuencias.
5. Los parques infantiles aumentan la confianza
Los niños necesitan probar cosas nuevas para aumentar su confianza. Los niños se demuestran a sí mismos su fuerza cuando superan obstáculos, y el patio de recreo es un entorno excelente para hacerlo.
Muchos juegos infantiles suponen un reto físico para los niños. Cruzar un puente móvil o colgarse de una escalera de bucle horizontal puede parecer desalentador al principio. Cuando los niños superan con éxito un tobogán más alto o elementos desafiantes como un puente de cuerda, adquieren una gran confianza en sí mismos. Los niños también adquieren resiliencia al enfrentarse a situaciones desconocidas, como un parque infantil lleno de niños que no conocen. A muchos niños les encanta la oportunidad de esforzarse y alcanzar nuevas alturas.
6. Los niños disfrutan de nuevas experiencias
A muchos niños les encanta experimentar cosas y situaciones nuevas. Puede ser divertido ir a un sitio donde nunca han estado y, en general, probar cosas nuevas. Estas experiencias animan a los niños a pensar con originalidad y les exponen a situaciones en las que tienen que adaptarse.
Los parques infantiles al aire libre proporcionan una gran cantidad de estímulos sensoriales para las mentes jóvenes, desde el sonido de los pájaros y el susurro de los árboles hasta los olores del mantillo recién removido y los dientes de león. Los parques infantiles estimulan todos los sentidos y enseñan a los niños a observar el mundo. Los juegos desconocidos también ayudan a los niños a enfrentarse a nuevos retos.
7. Los parques infantiles ofrecen más interacciones sociales
A los niños se les da muy bien hacer nuevos amigos. A menudo, interacciones tan sencillas como cruzarse con otro niño en el autobús escolar pueden desencadenar una amistad. Los patios de recreo de las comunidades y los colegios son lugares donde pueden surgir y desarrollarse amistades.
A muchos niños les encanta conocer gente nueva en el patio de recreo o reunirse con amigos del colegio para jugar juntos. Jugar con uno o dos niños más o en un grupo más grande introduce a los niños en nuevas situaciones sociales y retos que deben superar juntos. Algunas de las ventajas esenciales de las interacciones sociales en el patio de recreo son la oportunidad de aprender diplomacia, cooperación y liderazgo. Sin saberlo, los niños aprenden a crear una sociedad mejor a través de sus interacciones en el patio de recreo.